Notas informativas

Los expertos reclaman integrar la seguridad contra incendios en la transición energética

 

  • El ‘Día del Fuego’, organizado por Tecnifuego en Sevilla, ha analizado los desafíos que plantean la fotovoltaica, los edificios en altura y las baterías de ion-litio.
     
  • Bomberos, arquitectos, aseguradoras y técnicos coinciden en que la sostenibilidad no puede avanzar sin sistemas eficaces de prevención y protección.
     
  • Reclaman medidas urgentes como detectores de humo obligatorios en las viviendas, materiales no combustibles y planes de autoprotección adaptados a los nuevos riesgos.
     

La transición energética plantea oportunidades inéditas, pero también nuevos riesgos frente al fuego que no pueden ignorarse. Esta es la advertencia que unió a expertos de la industria, la arquitectura, el sector asegurador, la Administración y los servicios de emergencia durante el ‘Día del Fuego’ organizado el 23 de septiembre en la Sala Helvetia de Sevilla por la Asociación Española de Sociedades de Protección contra Incendios (Tecnifuego) en colaboración con CEPREVEN.

Incendios más rápidos y virulentos
El debate arrancó con una llamada de atención sobre la magnitud del problema. Según el vicepresidente de Tecnifuego, Antonio Tortosa, los incendios provocan cada año 249 muertes y pérdidas superiores a los 600 millones de euros. “Nos enfrentamos a incendios cada vez más rápidos y virulentos, impulsados por baterías de ion-litio, nuevos materiales de construcción y falta de control”. Ante esto, reclamó medidas urgentes como la instalación obligatoria de detectores de humo en todas las viviendas, la incorporación de barreras cortafuegos y vías de evacuación eficaces, y la obligatoriedad de contar con profesionales cualificados para instalación y mantenimiento de sistemas de protección.

Una visión que comparte la Administración andaluza. Ignacio Cáceres, jefe de Servicio de Industria de la Junta de Andalucía, subrayaba que “en un momento de cambios normativos como el actual, es fundamental dar a conocer con claridad los requisitos y garantizar que lleguen a todos los agentes implicados”.

Fotovoltaica, una energía en alza
El primer riesgo analizado fue el de la energía solar fotovoltaica, cada vez más presente en el mix energético. “La energía fotovoltaica superó en enero de 2025 la producción de energía eólica”, recordó Regina Utrilla, responsable de relaciones con los organismos de control de Tecnifuego. Aunque positivo, este crecimiento plantea riesgos, ya que “cuando una tecnología se expande de forma tan acelerada, a menudo la regulación, los controles de calidad y las medidas de prevención van por detrás”.

De ahí que la instalación adecuada sea clave. José Miguel Bago, del Colegio de Ingenieros Industriales de Andalucía Occidental, apuntó que “estamos ante sistemas de generación que alcanzan tensiones muy elevadas” y que el origen de los incendios suele estar en la instalación, lo que hace imprescindible que la realicen profesionales cualificados.

En la misma línea, desde el Cuerpo de Bomberos de Sevilla, José Joaquín Palma advirtió que la ubicación de estas instalaciones en cubiertas añade riesgos para la extinción. Por eso, subrayó la importancia de limitar la propagación del fuego: “El riesgo de inicio no siempre lo controlamos, pero sí podemos minimizar su propagación con materiales adecuados y protegiendo los puntos críticos, como las cajas de conexión”.

Edificios en altura: eficiencia energética frente a seguridad
El hilo de la seguridad continuó en el ámbito de los edificios de riesgo por su gran altura o usos específicos, donde la complejidad arquitectónica multiplica las dificultades de evacuación e intervención. Alfonso Díez, coordinador del Comité de fabricantes de productos de protección pasiva de Tecnifuego, advirtió que cumplir la normativa “no siempre garantiza la seguridad” y que la verticalidad y los nuevos materiales –muchos de ellos no probados contra el fuego– exigen una regulación más exigente.

Una opinión que respaldó el arquitecto y profesor de la Universidad de Sevilla, Manuel Romero, al señalar que la normativa actual regula la construcción, pero no la ocupación ni los usos reales, variables que pueden añadir riesgos adicionales. Mientras que, desde los Bomberos de Sevilla, Luis López Mateos recordó la importancia de contar con planes de autoprotección y del conocimiento de estos por parte de los ocupantes de edificios de especial riesgo.

Baterías de ion-litio: un riesgo emergente
La jornada puso también la mirada en la proliferación del uso de baterías de ion-litio, cada vez más presentes en vehículos eléctricos, hogares y dispositivos electrónicos. El director general de CEPREVEN, Jon Michelena, aportaba datos reveladores: “En Estados Unidos se registraron más de 1.600 incendios vinculados a estas baterías en 2023, con más de un centenar de víctimas mortales. No es un problema futuro, es ya un problema actual”.

Para hacer frente a este riesgo, Lluís Marín, coordinador del Comité de Equipos de Detección de Tecnifuego, defendió la importancia de la detección temprana y la protección en puntos críticos como aparcamientos o estaciones de recarga. En paralelo, desde el sector asegurador, Javier Mata, de Helvetia, advertía que las baterías suponen un desafío creciente para la gestión de riesgos, lo que obliga a realizar evaluaciones previas, aplicar medidas de sectorización y desplegar nuevas políticas de prevención.

Con esta edición, el ‘Día del Fuego’ consolida su papel como foro de referencia nacional en el análisis de los retos que plantea la seguridad contra incendios, promoviendo un diálogo entre todos los actores implicados en la protección de personas y bienes frente al fuego.

Ya están disponibles en la web de Tecnifuego todas las ponencias de la jornada, que se pueden consultar aquí

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